
La inauguración del Hipódromo del Parque Independencia data del 8 de diciembre de 1901, momento en el que se corrió la primera reunión hípica a la que asistieron más de tres mil personas entre las que se encontraban los personajes más destacados de la época.
Pero su historia comienza un año antes, cuando, hacia mediados del 1900, el Intendente de la ciudad, Luis Lamas presentó ante el entonces Honorable Concejo Municipal un proyecto en el que se proponía la creación de un Hipódromo para la ciudad. En setiembre de ese mismo año se funda el Jockey Club de Rosario, y luego, en 1901 se dicta la Ordenanza cediendo en arriendo una fracción del Parque Independencia, al Jockey Club para instalar el hipódromo por el término de veinte años. A partir de ese momento comienzan las obras de construcción del mismo bajo la dirección del Ing. H. Thedy, autor de los planos, quien siendo socio de la institución no cobró sus honorarios profesionales.
Una vez en funcionamiento, quienes condujeron la institución, priorizaron la continuidad de la actividad alcanzando programas un alto nivel, como prueba de ello cabe recordar que en 1906 un caballo que actuara en pistas rosarinas, Iguazú, hizo triunfar los colores de una caballeriza local en el HIpódromo Maroñas, de Montevideo.
En 1919 se inicia la construcción de las Tribunas Populares, conforme los planos elaborados por Devoto y Gerbino, ingenieros y arquitectos.
La Tribuna de Socios comienza a levantarse en 1928 de acuerdo al proyecto confeccionado por los arquitectos Durand, Van Wyck y Ocampo.
Además, para esa época se habían comenzado los trabajos de construcción de nuevas boleterías, obras todas debidas a los arquitectos Tito y José Micheletti.
En 1941, el Jockey Club obtiene una nueva prórroga por veinte años para administrar el Hipódromo Independencia. Para ese entonces se demuele la Tribuna de Paddock, antes de Socios, para construir en su lugar la que en su momento fue la mayor de América del Sur. Sus proyectistas fueron Daumas, Maisonnave, Giménez Rafuls, J. y M. Solari Viglieno, ingenieros y arquitectos.
Esta nueva concesión determina también la conveniencia de mantener el Hipódromo en el Parque Independencia no sólo por su significación barrial sino también por la mejor ubicación para sus concurrentes. La última tribuna construida es la de Profesionales, comenzada en 1972 con proyecto del Estudio H (De la Torre, Moliné, Santanera, Vidal, Torio, arqs.).
Destacados personajes de la historia hípica pasaron por las pistas de este espacio y en él también se sumaron hechos deportivos que no han sido superados. Una de ellas es la historia del jockey Ángel Oscar Barattucci que en la reunión del 15 de diciembre de 1957, obtuvo las ocho carreras que integraban el Programa Oficial, lo que constituyó un récord mundial.
El 28 de abril de 2003 la Comisión Directiva del Jockey Club de Rosario aprobó la resolución adoptada por la Comisión de Carreras el 4 de ese mismo mes con relación a la no continuación de la actividad turfística; con entrega a la Municipalidad de Rosario del predio del Parque Independencia al vencimiento del contrato de concesión el 23 de noviembre de 2006.
El 10 de abril de 2006, la Comisión Directiva del Jockey Club aprobó la resolución adoptada por la Asamblea General Extraordinaria de Socios con relación a la no continuación de la actividad turfística, se comunicó dicha resolución al señor Intendente Municipal de Rosario tomando la misma estado público.
Ante ello, el 23 de noviembre de 2006 se procedió en dependencias del hipódromo a formalizar la cesión de sus instalaciones a los funcionarios municipales designados por el Departamento Ejecutivo para tal fin.
Desde ese momento hasta hoy, la administración y explotación del predio está a cargo de la Municipalidad de Rosario, continuando ininterrumpidamente con la realización de reuniones hípicas con una frecuencia quincenal, siendo su objetivo poder incrementar las mismas para sostener y fomentar el crecimiento de la actividad y su industria hípica asociada.
Según estudios económicos se estima que, cada caballo, está en condiciones de generar aproximadamente 7 (siete) puestos de trabajo directos e indirectos desde su nacimiento, crianza, doma, entrenamiento, competencia y en su ulterior etapa como reproductor. Además esta“industria sin chimeneas” posiciona a la República Argentina entre los mejores productores de SPC (Caballos Pura Sangre) del mundo, siendo proveedora de un importante mercado de exportación.
