Hipódromo Independencia

Del oeste al Hipódromo a caballo de la inclusión


El oficio de peón y vareador de caballos representa hoy la posibilidad de un proyecto de vida para 22 jóvenes del barrio Vía Honda que participan del curso a través del programa Nueva Oportunidad del Gobierno de Santa Fe.

 Del oeste al Hipódromo a caballo de la inclusión

Lejos de los ojos de la mayoría de los rosarinos, en el hipódromo de Rosario se trabaja y mucho para cuidar y entrenar a los caballos de carreras. Es un trabajo silencioso pero intenso que significa cuidar a diario al equino y su corral, pasearlo, asearlo, peinarlo y alimentarlo para que entrene y corra los domingos despertando la pasión de los “burreros”. Ese oficio, que es el de peón y vareador de caballos, representa hoy la posibilidad de un proyecto de vida para 22 jóvenes del barrio Vía Honda que participan del curso a través del programa Nueva Oportunidad del Gobierno de Santa Fe.

Se trata de un grupo de jóvenes que viene de familias de carreros, que fueron dejando de lado la tracción a sangre, y esa familiaridad con los equinos los llevó a reencontrarse con los animales, pero desde otro lugar y con otros sentimientos, porque, como ellos mismos dicen, los caballos que cuidan “transmiten paz”.

Luciano Vigoni, coordinador provincial del programa Nueva Oportunidad sostuvo que “en esta propuesta se conjugan dos experiencias diferentes: por un lado, por parte del hipódromo que nos viene a plantear la posibilidad de pensar en un oficio, distinto, que tenga que ver con el caballo, que pueda ser reconocidos y tener un certificado, y por el otro lado nos encontramos con un barrio de carreros, con jóvenes donde el caballo no es un medio para satisfacer necesidades sino que forma parte de su vida, entonces vincular esos dos mundos era también brindarle a los jóvenes la posibilidad de poner más sentimiento y sensibilidad a una capacitación que ya de por sí es distinta a muchas otras”.

Además de los 22 jóvenes que cursan dos veces por semana en el hipódromo, también están Vanesa González y Daniel Nievas, los acompañantes que transitan con ellos no sólo el trayecto desde Vía Honda al parque Independencia, sino también el gusto y el aprendizaje cotidiano. Diego Fortini es el coordinador y nexo entre el hipódromo y los jóvenes y el que trata siempre de que todos tengan algo que hacer. Y por último, y no por eso menos importante, el ex jockey Juan Bravo, el que más sabe de caballos y el que pone su experiencia y sabiduría al servicio de los chicos.

“Nuestra apuesta es pensar en una salida económica vinculada a algo que es tan central como el caballo, no es algo prefabricado, sino que junto con los propios interesados y el hipódromo pensamos en cómo el caballo estructura la vida de estos jóvenes y la de su familia, y así llegamos a esta propuesta”, reveló Vigoni.

Para María, de 24 años, esta capacitación es distinta a otras por las que ha pasado. “Como mujer me siento diferente, porque limpiar el corral a un caballo me hace sentir rara, pero a la vez, cuando lo sacás a pasear sentís una profunda conexión con ellos, y es alucinante”, afirma.

Sergio, con 20 años, es otro de los jóvenes del grupo, y remarca dos cosas importantes: por un lado, el trabajo con los caballos, y por otro, el grupo humano, porque “somos amigos, nos vemos acá dos veces por semana, y la pasamos hermoso”.

En cambio, Ezequiel, de 24 años, valora el aprendizaje y las posibilidades que les ofrece. “Es una idea muy buena, cuando me dijeron que estaba esta oportunidad agarré como loco y después me di cuenta que aprendés de todo, de los caballos y también como grupo; los animales te transmiten paz”, asegura.

“Esto nació porque teníamos muchos chicos en el barrio que necesitaban una motivación para seguir adelante y surgió la posibilidad de, a través del programa Nueva Oportunidad, encontrar este espacio para ofrecerles una posibilidad de adquirir un oficio, compartir y desarrollar vínculos, y darles confianza para desarrollar un proyecto de vida”, aseguró Vanesa, una de las coordinadoras y acompañantes del proyecto. En tanto, Daniel se mostró agradecido, tanto a la municipalidad como a la provincia, por posibilitar el espacio y afirmó: “Estos chicos volvieron a motivarse por algo hermoso”.

Nueva Oportunidad

El programa, enmarcado en el Plan Abre, propone un abordaje integral de jóvenes en situación de alta vulnerabilidad social, a los que se acompaña en un trayecto pedagógico de capacitación y fortalecimiento de vínculos sociales, con herramientas concretas para que puedan construir un proyecto de vida.

 

Fuente: El Ciudadano

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